10 COSAS QUE HACER EN LISBOA PARA DESCUBRIR LA CIUDAD


Lisboa es un lugar con un encanto especial, una ciudad que ofrece al viajero multitud de alternativas para disfrutar de su viaje. No importa la fecha ni la época del año escogida para visitar la ciudad. Lisboa tiene actividades y atractivos para cautivar a todo tipo de personas, desde pequeños a mayores.

¿Estás preparado para descubrir 10 cosas que hacer en Lisboa durante tu próxima visita a la capital lusa? Toma papel y boli que comenzamos con nuestro listado.

SUBIRTE EN EL TRANVÍA Nº 28

Ir a Lisboa y no subirte en el tranvía nº 28 es como ir a Madrid y no contemplar la preciosa Cibeles. Hay que subirse, viajar con él y disfrutar de las vistas que ofrece la ciudad lisboeta. Este afamado tranvía presenta un diseño nostálgico, con su exterior pintado de color amarillo, con los accesorios cromados con un ligero toque brillante y su interior forrado en madera de color oscuro. Se podría decir que parece un objeto o juguete de coleccionista.

El recorrido dura, aproximadamente, 45 minutos y transcurre desde Campo de Ourique hasta Martim Moniz. Desde su interior, el viajero puedo contemplar la belleza de Lisboa, mientras sube y baja por las infinitas cuestas que tiene la ciudad.

Durante el recorrido, el viajero puede contemplar algunos monumentos importantes como la Basílica da Estrela, la Plaça Luís de Camoes, las calles de la Baixa, el barrio de Alfama o el Castelo de Sao Jorge.

CONTEMPLAR LA CIUDAD DESDE LOS MIRADOUROS

Vista desde un miradouro en Lisboa

La mejor forma de ver la belleza visual de Lisboa es a través de los diferentes miradores que tiene la ciudad. Lisboa es una ciudad con infinitas subidas y bajadas, con serpenteantes escaleras y calles empinadas recubiertas de adoquines. Si conseguimos sobrevivir a este intenso entrenamiento físico, podremos acceder a estos increíbles miradores, desde donde podremos descubrir una nueva Lisboa.

Para los más perezosos o para aquellas personas, que por su edad o estado físico, no puedan realizar dicho esfuerzo, decir que existen bonitos funiculares que te llevan desde la parte baja hasta la zona alta de la ciudad. De esta manera, nadie puede perderse ese atractivo visual.

Si tuviéramos que quedarnos con 5 miradouros, destacaríamos el de Santa Catarina, el del Largo das Portas do Sol, el de Senhora do Monte, el de Sao Pedro de Alcantara o el de Santa Luzia.

SABOREAR LA GINJINHA

La Ginjinha es un licor de cereza, que se suele tomar al atardecer y que atrae a multitud de lugareños de diferentes edades. Esta bebida tiene su origen en la década de 1840, donde un fraile llamado Espinheira, la descubrió mientras realizaba diversos experimentos con la fermentación de las cerezas amargas.

Tomar un vasito o chupito de Ginjinha es una de esas 10 cosas que debes hacer en Lisboa. Si te decides a probarlo debes de saber que se puede tomar con o sin la cereza. Su sabor no deja indiferente a quien lo prueba. Hay personas que les encanta y otros que no pueden con ese sabor. Pero, lo más importante de tomarte una Ginjinha no es la bebida en si, sino el ambiente que rodea al minúsculo A Ginjinha.

PERDERSE POR EL BARRIO DE ALFAMA

Una de las mejores cosas que hacer en Lisboa es, sin lugar a duda, perderse por el barrio de Alfama. Este barrio, con raíces de origen romano, árabe y otras culturas, ha sabido guardar su esencia.

Su geografía es un autentico laberinto, formado por estrechas callejuelas, algunas sin salida, que van recorriendo la ladera de la ciudad. Entre sus notas características destacan las casas de colores pastel y la ropa tendida en los balcones, al igual que ocurre en Nápoles.

Algunas de las principales atracciones o atractivos turísticos que ofrece el barrio de Alfama son la Casa dos Bicos, la Catedral Sé, la Igreja de Sao Vicente de Fora o el Miradouro da Senhora do Monte.

VISITAR EL SEGUNDO ACUARIO MÁS GRANDE DE EUROPA

Oceanário de Lisboa

Los amantes de los animales, tanto pequeños como grandes, seguro que disfrutan de su visita al Oceanário. En la actualidad, el acuario de Lisboa se ha convertido en el segundo más grande de Europa, sólo por detrás del Oceanogràfic de Valencia.

Este gigantesco acuario alberga en sus más de 7 millones de litros de agua a un total de 8.000 especies de animales diferentes. En nuestra visita podremos ver rayas, peces, ranas, tortugas y tiburones, entre otros muchos animales.

Cada zona del acuario, dispone de información detallada sobre el animal en cuestión, para que los más curiosos puedan informarse y conocer todos los detalles de su animal favorito. La visita se puede realizar en una mañana. Posteriormente, se puede visitar la zona moderna de la ciudad, construida con motivo de la Expo’98.

SALIR DE MARCHA POR EL BARRIO ALTO

La vida nocturna en Lisboa es apta para todo tipo de gustos. Los visitantes pueden elegir entre diferentes alternativas de ocio. Es decir, podemos tomar una cerveza tranquilamente en un bar, ir a la típica discoteca de moda, asistir a un espectáculo de fado, comer con tu pareja con vistas al rió Tajo, etc.

Por norma general, la noche comienza en el barrio Alto de Lisboa. Es el punto de encuentro de ocio para los lisboetas. Los bares suelen ser pequeños, por lo que mucha gente decide tomar la bebida fuera, mientras habla con sus amigos. Es una manera de socializar y conocer gente nueva.

Existen algunas rutas de bares que son ideales para conocer algunos de estos locales y, también, para conocer gente nueva, sobretodo si te encuentras solo en la ciudad. Cuando los barres echan el cierre (sobre las 4:00), los lisboetas tienen dos opciones: irse a casa o seguir la fiesta en alguna de las discotecas más famosas de Lisboa como la Lux o la sala Music Box.

VISITAR EL MOSTEIRO DOS JERONIMOS

El Mosteiro dos Jerónimos es un edificio de estilo manuelino situado en el barrio de Belém. Su construcción fue para conmemorar el regreso exitoso de Vasco de Gama de la India el año 1501. El encargado de su construcción fue el arquitecto Juan del Castillo.

El estilo manuelino reúne aspectos y características de otros estilos arquitectónicos, como por ejemplo destellos del gótico más tardío o señas de identidad típicas del renacimiento. El visitante quedará abrumado por la belleza de su entrada, el interior y el fabuloso claustro.

En el interior de los Jerónimos se pueden visitar las tumbas de dos personajes históricos de Portugal, como son Vasco da Gama, Luis de Camoes y Fernando Pessoa. A pocos metros del Mosteiro dos Jerónimos se encuentran otros monumentos que simbolizan la era de exploraciones de Portugal, como son la Torre de Belém o el Monumento a los Descubrimientos.

PROBAR LOS DELICIOSOS PASTELITOS DE BELÉM

Pasteles de Belém

Los pasteles de Belém es una de las especialidades de la cocina portuguesa. Según cuentan los más ancianos del lugar, estos deliciosos pasteles fueron creados por los monjes que habitaban en los Jerónimos alrededor del siglo XVIII.

La receta de los pasteles de Belém es secreta y, se dice que sólo tres personas la conocen en el mundo. Algunos ingredientes que se necesitan para elaborar este rico pastel son hojaldre para la pasta y huevo, leche y azúcar para la crema.

Casa Pastéis de Belém es la pastelería más famosa donde podemos comprar estos tradicionales pasteles. Según sus propietarios, cada día se elaboran unos 20.000 pasteles, pudiendo alcanzar la cifra de 50.000 en época de demanda alta. La mejor forma de comer estos ricos pastelitos es con una deliciosa bica (café).

VER EL ATARDECER DESDE LA PRAÇA DO COMERCIO

La Praça do Comércio es una de las plazas más importantes de la ciudad de Lisboa. Se puede decir, que es el centro neurálgico de Lisboa y lugar de encuentro de la mayor parte de lisboetas.

Cuando el sol cae, las vistas que se tienen desde la Praça do Comércio son espectaculares. Los tonos rojizos del sol se entremezclan con el azul del mar. A esto hay que unirle, las vistas que se tienen del grandioso puente de Vasco de Gama. En ocasiones, es posible que la ligera neblina no nos permita ver el puente desde la plaza. Para solucionarlo, podremos acercarnos a algunos de los múltiples miradouros que tiene la ciudad.

Después del terremoto de 1755, se reconstruyó de nuevo la plaza. Los edificios con arcadas que rodean la plaza están destinados a los ministerios del gobierno portugués. En el centro se alza una estatua ecuestre en honor a José I. En el norte, se puede ver el majestuoso Arco Triunfal da Rua Augusta.

ASISTIR A UN ESPECTÁCULO DE FADO

Entre las 10 cosas que hacer en Lisboa no podía faltar asistir a un espectáculo de Fado. El género musical por excelencia del país es el fado, una mezcla de melancolía, tristeza y sentimiento. En Lisboa existen muchos lugares donde poder disfrutar de este arte, pero es en el barrio de Alfama, donde el Fado cobra mayor esplendor.

El Fado de Lisboa surgió alrededor del siglo XIX en los barrios de Alfama y Mouraria. Suele ser cantado por mujeres, y la temática de las canciones guarda relación con el amor y el desamor.

Algunos de los principales lugares, en el barrio de Alfama, donde podemos disfrutar de este espectáculo son el Clube de Fado, la Parrerinha de Alfama, Sr Fado o Taverna do Embuçado. Por último, destacar que en septiembre se celebra en Lisboa el Festival Caixa Alfama, en el que durante dos días, los visitantes pueden disfrutar del arte de los mejores fadistas del país.

VISITAR EL PALACIO DA PENA

Castillo da Pena

Si nuestro viaje nos lo permite y queremos realizar alguna excursión cerca de Lisboa, en Viajeros x Europa recomendamos ir a Sintra. Se trata de una villa portuguesa, perteneciente a la región de Lisboa, la cual alberga dos joyas arquitectónicas.

El Castelo dos Mouros se alza sobre la montaña. Las continuas batallas y guerras que se han librado en el pasado entre musulmanes y cristianos, han dejado mermado este imponente castillo. Las murallas, desde donde podemos ver la ciudad de Sintra y el Océano Atlántico, es la parte más bonita del castillo. La muralla está flanqueada por un total de cinco torres. La torre más conocida recibe el nombre de Torre Real y para acceder a ella deberemos de subir unos 500 escalones.

Por su parte, el Palacio da Pena se puede vislumbrar en lo alto de la montaña por su aspecto colorido, de tonos claros y alegres. Se puede decir que, por su tipo de arquitectura y colorido, es como un castillo de cuento de hadas. A pesar de su corta historia es uno de los palacios más visitados del país. El estilo que mejor define el palacio es ecléctico, ya que presenta detalles típicos portugueses, del romanticismo, gótico, barroco, manuelino o mudéjar.

¿Qué os ha parecido este listado de cosas que hacer en Lisboa? ¿Añadiríais alguna cosas? ¿Quitaríais alguna? Contarnos vuestras impresiones sobre Lisboa y sus ciudades vecinas.

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